Esta mística y moderna pieza destaca por su diseño espiritual minimalista con un toque vanguardista de movimiento. Se compone de una delgada y fluida cadena de eslabones tradicionales dorados que sostiene un sutil dije en forma de cruz con líneas orgánicas, curvas u ondeadas, rompiendo con la silueta rígida tradicional. En el centro exacto de la intersección lleva engastado un único cristal blanco redondo de corte brillante (estilo punto de luz) que aporta un destello focalizado muy sofisticado. Todo el conjunto estructural está fabricado en acero inoxidable quirúrgico 316L con un impecable baño de oro de 18 quilates pulido a espejo.