Esta exquisita pieza destaca por su estética romántica, primaveral y sumamente delicada. Se compone de una fina cadena de eslabones en tono oro rosa que integra de forma fija un segmento frontal decorado con tres perlas blancas cultivadas o de río de forma orgánica y esférica. Como punto focal del accesorio, pende una hermosa medalla circular plana con acabado pulido espejo, la cual lleva grabada en relieve en su centro una estilizada silueta de libélula, que simboliza la buena fortuna, la madurez y el cambio positivo. Todo el conjunto estructural metálico está fabricado en acero inoxidable quirúrgico 316L con un impecable baño de oro rosa de 18 quilates.